CENTRO DE PSICOLOGÍA Y CRECIMIENTO PERSONAL: LOGOSER.

Además de tratar los distintos trastornos clásicos de nuestra época: apatía, tristeza, ansiedad, trastornos sexuales y de pareja, dificultades laborales, falta de autoestima, depresión, obsesiones y compulsiones, dificultades en las relaciones personales, adicciones, etc…; la principal característica del Centro es su compromiso con el Crecimiento Personal, faceta que ya en muchos países se encuentra muy consolidada por la demanda de gran número de población ante las numerosas "crisis vitales" y existenciales que cada ciertos períodos se nos presentan a lo largo de nuestra vida y ante los cambios que aparecen en ella. Su fundadora, Mayte Pascual, cuenta con el apoyo de diversos profesionales que trabajan como ella en esta línea, principalmente con Julia Prudencio, su principal colaboradora, cuya formación y experiencia es sobradamente satisfactoria dentro de este campo. CRECIMIENTO PERSONAL:
Como ya se ha señalado, el Centro enfoca su atención en el Crecimiento Personal, pero ¿qué significa exactamente este aspecto de la nueva psicología?.
Lo definimos como la comprensión, la evolución y la superación de los problemas y dificultades del vivir, abriendo y despertando la Conciencia del ser humano y aumentando la autenticidad y el compromiso con nuestra vida, aprendiendo constantemente de las continuas experiencias que se nos van presentando a lo largo de la misma.

Diversos aspectos abarcan este continuo crecimiento:
- La escucha de las propias emociones (rabia, tristeza, miedo, etc), a las que en infinidad de ocasiones nos resistimos, creando trastornos neuróticos, dolor continuo, adicciones, malas relaciones, depresión o apatía en el vivir, enfermedades físicas, etc. Conocerlas es el primer paso imprescindible para transformar nuestra vida, porque estas emociones, de forma inconsciente en muchas ocasiones, están configurando nuestro sistema de elecciones inapropiadas para el éxito.
- Transformación a través de la Conciencia del malestar o del daño a uno mismo o a los demás. En múltiples ocasiones no somos capaces de desear un cambio vital hasta que no tomamos conciencia a través de las contrariedades de la vida o de situaciones negativas por las que atravesamos en ella. Esta Conciencia es vital para generar el cambio deseado y únicamente puede partir de nosotros mismos, nunca de los que nos rodean.
- Aprendizaje de las cualidades necesarias para en primer lugar eliminar las viejas y automáticas estructuras que aprendimos y en segundo para alcanzar la meta, el propósito o el éxito buscado. Para ello se requieren cualidades como: confianza, persistencia, decisión, compromiso, fuerza, aceptación, entusiasmo, …, entre otras.
- La búsqueda de sí mismo: tras atravesar los "falsos patrones de identificación", es decir, todo aquello que creemos que somos, que no es sino la forma en que otros en nuestra infancia y en nuestro pasado nos vieron, nos situamos en la Autenticidad de nuestro Ser y en la infinidad de oportunidades para vivir nuestra vida plena y conscientemente.

Todo esto significa ser plenamente consciente de las elecciones que hacemos momento a momento cuando la vida nos presenta encrucijadas. Para ello, hemos de saber encontrar el camino y el equilibrio adecuado a nuestras necesidades personales, emocionales, físicas y espirituales de Crecimiento. Saber cómo son nuestros vínculos emocionales, nuestras relaciones con los que nos rodean, mejorar su calidad, liberándonos así de viejas limitaciones que adquirimos en el pasado y renovando nuestra capacidad para entusiasmarnos con la Vida.


FILOSOFÍA DEL CENTRO

La vida es como una hermosa montaña que algunos desean coronar, otros desean subir y muchos se quedan en la falda de la majestuosa montaña viendo cómo los demás al menos intentan ascender para contemplar esta maravillosa existencia humana desde lo más alto. Merece la pena creer que todos somos dignos de llegar a la cumbre y contemplar la infinita belleza que desde allí se observa. Esta belleza es la Paz y el sentimiento de satisfacción y entusiasmo por la Vida, junto con la certeza de estar viviendo y experimentando nuestros deseos más soñados. Pero para ello, tenemos que desterrar nuestros mecanismos destructivos aprendidos, nuestros hábitos invalidantes hasta ahora inconscientes que nos llevan a tomar elecciones desafortunadas para alcanzar el éxito. Estas "elecciones desafortunadas" son en un alto porcentaje inconscientes, por lo que en la mayoría de las ocasiones creemos que la Vida es injusta con nosotros o que no somos dignos de tener una vida más Próspera.
Aunque la lógica y la razón, la parte consciente de la mente son necesarias y sumamente útiles, no son suficientes para alcanzar una vida totalmente plena y consciente. A veces, incluso llegan a ser verdaderos obstáculos para llegar a la parte condicionada de nuestro mundo psíquico, lo que llamamos la "Mente Subconsciente", camino necesario para decodificar todos aquellos mensajes, sentimientos y negatividad sobre nosotros y nuestras posibilidades. Por todo ello, hemos de intentar descender los niveles de esta mente racional o lógica para poder penetrar en aquellos aspectos negativos que inconscientemente nos están condicionando para alcanzar esa "cumbre" soñada. Aspectos como la duda, el miedo, la angustia, la tristeza y la desesperación ante la incertidumbre, entre muchos otros. Por este motivo, utilizamos métodos y herramientas que nos conducen a la Mente Subconsciente, o al hemisferio derecho del ser humano, donde están los aspectos intuitivos, corporales, emocionales, psicológicos y espirituales más profundos. Solo así existe la posibilidad de transformar todo lo que nos hace daño en nuestra vida por una existencia más plena y consciente.
También se aprende a meditar para rebajar o suprimir los niveles de alerta o estrés y para "despertar" a estos aspectos más profundos de la vida, los cuales permanecen ocultos tras un sufrimiento, un malestar, o un adormecimiento constante y mantenido y así poder operar sobre los códigos errados o de pobreza. ¡Hemos venido a este mundo para sentirnos plenos, felices y en Paz¡. De ti depende que hagas realidad este sueño, de nadie más.