CURSOS, CHARLAS Y SEMINARIOS
¿A quién van dirigidos?
A todas aquellas personas que se encuentran no satisfechas con su vida en todos o en algún aspecto concreto.
Personas con relaciones poco satisfactorias, que les cuesta establecer vínculos sanos y prósperos, que no encuentran seguridad ni confianza en las relaciones con los demás. Aquellos que se encuentran solos y buscan apoyos estables, etc.
Personas con ansiedad física (taquicardias, ahogo, respiración entrecortada, dolores o malestares, enfermedades diversas tratadas médicamente pero sin mejoría, mareos, etc. ) o ansiedad psicológica (angustia psíquica, miedo, desesperanza, etc. ).
Personas que se encuentran ante una "crisis vital" de cualquier índole (crisis de pareja, dificultades con los hijos, salud, enfermedades, etc. ) o épocas de cambio que desestabilizan sus estructuras emocionales.
Personas convalecientes que necesitan mejorar notablemente su ánimo para asegurarse un próspero estilo de vida ante la enfermedad que desarrollaron o ante los acontecimientos que se preveen durante el transcurso de su enfermedad o en épocas posteriores.
Personas que deseen trabajar el miedo a la muerte o la muerte misma y no encuentren apoyos firmes fuera de las creencias religiosas. Es un trabajo decisivo si queremos mejorar la calidad y la autenticidad de nuestra vida, aunque no estemos situados en este momento ante la misma. Prepararnos para este transito que todos hemos de atravesar, resulta enriquecedor como poco para todo ser humano.
Personas "dependientes" de otros, situaciones o sustancias (celos, sexo, compras, trabajo, alcohol, etc. ). La dependencia no es sino un mecanismo defensivo ante el pánico o el miedo para afrontar nuestra vida de un modo responsable y consciente y trabajar sobre ello es de importancia vital.
Personas con sentimiento de frustración o invalidez en su vida. Actualmente, son muchos los que sienten que la vida no les ha tratado bien o como ellos creen que se merecen. Manejar estos sentimientos les ayudará a decodificar sus hábitos mentales, físicos y comportamentales de pobreza y limitación.
Personas con alteraciones o trastornos de la alimentación. En las sociedades desarrolladas, en las que dedicamos apenas tiempo para desarrollar nuestras capacidades y descubrir realmente quiénes somos, aparecen estos trastornos de forma clara y aguda. Los trastornos de alimentación indican una carencia de seguridad emocional en la vida y por ello las personas que los padecen buscan inconscientemente el estado de protección que anhelan, sin ser conscientes que por este camino llegan a su propia destrucción. Existen personas que han atravesado este camino y lo han superado, siendo el apoyo adecuado para eliminar definitivamente este grave problema y dotar a los que lo padecen de la energía y el entusiasmo necesario para superarlo.
Y principalmente a todas aquellas personas que deseen mejorar su existencia y llegar a sentirse plenamente satisfechos con su vida y sus circunstancias, al igual que todos aquellos que crean que su vida es digna de ser mejorada en alguna vertiente o de forma general.
